Como catedrático de Historia, Gabriel había dedicado su vida a explicar el pasado de los demás. Jamás imaginó que el suyo propio ocultaba secretos tan poderosos como para alterar su presente para siempre.
Tras despertar de un coma de doce días y luchar por sobrellevar la pérdida de su esposa, Gabriel se siente un extraño en su propia vida. Desesperado por hallar respuestas a cuanto no logra comprender, acepta una sugerante propuesta de su colega Helena y accede a someterse a varias sesiones de regresión.
Al principio, solo emergen fragmentos inconexos: un herrero en la forja, rodeado de fuego; un marinero en alta mar; un guerrero en mitad de la batalla. Vidas que resultaría imposible que le pertenecieran.
Gabriel no tarda en darse cuenta de que no se limita a descubrir quién pudo haber sido.
Está despertando algo que tal vez nunca debió ser hallado.